Pin Pun: el bastión de Almagro donde la pizza de molde es una obra de arte

Declarada Sitio de Interés Cultural, esta pizzería histórica mantiene intacta su mística y la receta que enamora a generaciones desde 1927.

Con casi un siglo de vida, Pin Pun sigue siendo el faro gastronómico de la Avenida Rivadavia gracias a su legendaria muzzarella y sus icónicas empanadas.

La Avenida Corrientes tiene sus templos y resguarda con orgullo su propio monumento culinario: Pin Pun. Fundada en 1927 por los mismos inmigrantes italianos que dieron vida a la mítica Güerrin, esta pizzería del barrio de Almagro ha resistido crisis, modas y transformaciones urbanas, consolidándose como un paso obligatorio para cualquiera que pretenda entender la verdadera identidad de la pizza de Buenos Aires.

El alma de Pin Pun reside en sus hornos centenarios, de donde salen algunas de las pizzas al molde más contundentes y sabrosas de la ciudad. El secreto de su permanencia no es ningún misterio tecnológico, sino la fidelidad a la tradición: una masa noble, con el grosor y la media masa perfecta, una salsa bien condimentada y una cantidad de muzzarella que desafía las leyes de la gravedad en cada porción.

Pero en este rincón de Almagro, la experiencia no está completa sin probar sus famosas empanadas de carne (fritas o al horno), consideradas por muchos críticos y vecinos como unas de las mejores de toda la capital. Comer «de parado» en su barra de acero inoxidable, entre el bullicio de los habitués del barrio y los taxistas que paran a mitad de la noche, es un viaje en el tiempo que demuestra que la auténtica cultura porteña se sirve en plato de aluminio.

Cómo llegar a Pin Pun Pizzería?